About the work
puente, vamos, como un cohete, como alma que lleva el diablo…
¡Para ti la perra gorda! – Le dedicó Fran mientras bajaba.
Abajo lo estaba esperando José, para enterarse de la conversación, aunque por la manera que llegaba Fran, en su cara se reflejaba el resultado, más conociendo al susodicho, de buenas noticias nada, de nada…
¡Para muestra un botón!
¡Puf! – muy mal José – ni siquiera me dejó hablar una palabra – tenemos que dejar a la perrita en el primer puerto que arribemos – así que si el viaje va por su curso normal – la tendremos que desembarcar en Lagos.
¡Tranquilo amigo!
¡No hay mal que por bien no venga!
Para llegar a Nigeria queda aún mucho tiempo – además, nos quedarán nuestras conciencias bien tranquilas por haber actuado de la manera más correcta – con la particularidad, que en África no hace tanto frío como en Rumania. Dijo José muy convencido.
-Tienes razón, seamos optimistas- ¡Demos tiempo al tiempo! – y no echemos a rodar las campanas tan pronto –
Ya buscaremos la manera de que Constanza se quede a bordo con nosotros…
¡La esperanza es lo último que se pierde!
Pues como bien has dicho tú, quedan muchas singladuras para llegar a Nigeria. – Dijo Fran con mucho convencimiento.
-Sí, esperemos que al “Viejo” se le ablande el corazón, o que la esposa haga un milagro para que Dios le ilumine sus seseras. –Dijo José dando por terminada la conversación…
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Title Página - 26 - Constanza "La Perrita Navegante"
puente, vamos, como un cohete, como alma que lleva el diablo…
¡Para ti la perra gorda! – Le dedicó Fran mientras bajaba.
Abajo lo estaba esperando José, para enterarse de la conversación, aunque por la manera que llegaba Fran, en su cara se reflejaba el resultado, más conociendo al susodicho, de buenas noticias nada, de nada…
¡Para muestra un botón!
¡Puf! – muy mal José – ni siquiera me dejó hablar una palabra – tenemos que dejar a la perrita en el primer puerto que arribemos – así que si el viaje va por su curso normal – la tendremos que desembarcar en Lagos.
¡Tranquilo amigo!
¡No hay mal que por bien no venga!
Para llegar a Nigeria queda aún mucho tiempo – además, nos quedarán nuestras conciencias bien tranquilas por haber actuado de la manera más correcta – con la particularidad, que en África no hace tanto frío como en Rumania. Dijo José muy convencido.
-Tienes razón, seamos optimistas- ¡Demos tiempo al tiempo! – y no echemos a rodar las campanas tan pronto –
Ya buscaremos la manera de que Constanza se quede a bordo con nosotros…
¡La esperanza es lo último que se pierde!
Pues como bien has dicho tú, quedan muchas singladuras para llegar a Nigeria. – Dijo Fran con mucho convencimiento.
-Sí, esperemos que al “Viejo” se le ablande el corazón, o que la esposa haga un milagro para que Dios le ilumine sus seseras. –Dijo José dando por terminada la conversación…
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Work type Literary: Other
Tags poesía romántica
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Registry info in Safe Creative
Identifier 1509065106317
Entry date Sep 6, 2015, 1:19 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Francisco Déniz Bruno. Date Sep 6, 2015.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1509065106317-pagina-26-constanza-la-perrita-navegante-