Hay que seguir viviendo en la dulzura la amargura se vuelve llaga absurda que pudre la raíz de la frescura hasta dejar marchitas nuestras miras El mal arrecia sobre la sabiduría mas la excelencia de ella hace gala bordando fiel con su secreto arcano el corazón que en la pureza se decanta Busca la sombra herir a filo en su porfía y es ultimada por la luz de quien ansía escribir en hojas sencillas de poesía que nace desde un alma que se inclina Rueda el delirio en el miedo lacerante que empuja al