About the work
Prólogo
Siento el aire de la noche acariciar mí cara mientras trato de pensar algo coherente. Levanto mí mirada del suelo y me encuentro con unos zafiros que se hacen llamar ojos. Me observa con admiración y anhelo. Su cabello está ligeramente desordenado, Lo cual me provoca acariciar y sentir lo suave que es. Me mira expectante a que diga algo, pero estoy inmóvil. Sus ojos me hipnotizan y no puedo salir de ellos. La luz de la noche me cubre el rostro, entre abro mis labios para articular alguna oración pero no sale nada de mí garganta. Solo admiro al adonis que tengo ante mí. Su mirada se dirige hacía mis labios, yo como reflejo lamo mi labio inferior y observo sus preciosos ojos, los cuales están dilatados, bajo mí mirada a sus labios los cuales están entre abiertos; son gruesos pero a la vez finos y son rosados por naturalidad.
Me acerco pero el retrocede un poco. Vuelvo la mirada hacía sus hermosos labios y me dirijo a él muy despacio, levanto mí mirada y mis ojos conectan con los de él y no puedo evitar sentirme segura. En su mirada hay desesperación y deseo y creo que yo proyecto lo mismo. Se encuentra una corta distancia entre los dos y muerdo mi labio de manera nerviosa, ya que quiero sentir la suavidad de los de él. Se acerca a mis labios y yo estoy entrando en crisis. Se acerca lentamente hasta que siento un pequeño rose en mis labios pero no lo soporto más. Estampó mis labios con los de él y el agarra el mando de la situación, llevando el ritmo de nuestro beso. Nuestros labios se mueven al compas de forman demandante y necesitada, como si estuviéramos esperando mucho tiempo para esto y sí, lo estábamos. Trazo con mi lengua su labio inferior queriendo probar más de su exquisita boca. Lo escucho soltar un jadeo de satisfacción cuando nuestras lenguas por primera vez se rozan y se saborean. Esto es el paraíso. Sus labios son muy suaves y cálidos. Agarra posesivamente mi cadera y me acerca peligrosamente a su cuerpo y yo no me quejo para nada de ello. Me empuja suavemente hasta quedar contra su moto. De un momento a otro el beso se vuelve feroz trasmite deseo y anhelación. Mis manos placenteramente juegan y acarician su suave cabello y nuca. Gimo cuando él muerde mí labio inferior provocando que mis piernas se vuelvan unas gelatinas. Siento un cosquilleo en todo el cuerpo, que solo puedo representar como placer, un placer de poder estar besándolo. ÉL coloca sus manos a cada lado de mi rostro y vuelve este beso exquisito y necesitado más profundo, explorando cada rincón de mi boca como yo de la suya. Nos separamos unos segundos para tomar aire y volvemos a unir nuestros labios de manera exigente y demandante. Poco a poco el va bajando la intensidad del beso hasta que lo vuelve dulce y delicado haciendo que mí cuerpo se derrita por dicha acción. Se aleja un poco y suspira, para luego darme un corto beso húmedo sobre mis labios. Une nuestras frentes y los dos tratamos de controlar nuestra respiración. Acaricio con dulzura su mejilla, mientras él desliza sus dedos de arriba abajo sobre mí espalda, provocando que mí cuerpo vibre ante esa sensación. Abro mis ojos y los del todavía están cerrados y sin importar doy un corto beso sobre sus labios. ÉL se separa de manera brusca manteniendo los ojos cerrados y negando con la cabeza de manera muy rápida, para decir las palabras hirientes que atraviesan mi pobre corazón.
—Lo siento, no puedo. Son mis reglas—Dice con voz ronca y sin abrir todavía los ojos que tanto me gustan.
Print work information
Work information
Title Mar azul, peces violetas
ISBN 1542845725896452
Prólogo
Siento el aire de la noche acariciar mí cara mientras trato de pensar algo coherente. Levanto mí mirada del suelo y me encuentro con unos zafiros que se hacen llamar ojos. Me observa con admiración y anhelo. Su cabello está ligeramente desordenado, Lo cual me provoca acariciar y sentir lo suave que es. Me mira expectante a que diga algo, pero estoy inmóvil. Sus ojos me hipnotizan y no puedo salir de ellos. La luz de la noche me cubre el rostro, entre abro mis labios para articular alguna oración pero no sale nada de mí garganta. Solo admiro al adonis que tengo ante mí. Su mirada se dirige hacía mis labios, yo como reflejo lamo mi labio inferior y observo sus preciosos ojos, los cuales están dilatados, bajo mí mirada a sus labios los cuales están entre abiertos; son gruesos pero a la vez finos y son rosados por naturalidad.
Me acerco pero el retrocede un poco. Vuelvo la mirada hacía sus hermosos labios y me dirijo a él muy despacio, levanto mí mirada y mis ojos conectan con los de él y no puedo evitar sentirme segura. En su mirada hay desesperación y deseo y creo que yo proyecto lo mismo. Se encuentra una corta distancia entre los dos y muerdo mi labio de manera nerviosa, ya que quiero sentir la suavidad de los de él. Se acerca a mis labios y yo estoy entrando en crisis. Se acerca lentamente hasta que siento un pequeño rose en mis labios pero no lo soporto más. Estampó mis labios con los de él y el agarra el mando de la situación, llevando el ritmo de nuestro beso. Nuestros labios se mueven al compas de forman demandante y necesitada, como si estuviéramos esperando mucho tiempo para esto y sí, lo estábamos. Trazo con mi lengua su labio inferior queriendo probar más de su exquisita boca. Lo escucho soltar un jadeo de satisfacción cuando nuestras lenguas por primera vez se rozan y se saborean. Esto es el paraíso. Sus labios son muy suaves y cálidos. Agarra posesivamente mi cadera y me acerca peligrosamente a su cuerpo y yo no me quejo para nada de ello. Me empuja suavemente hasta quedar contra su moto. De un momento a otro el beso se vuelve feroz trasmite deseo y anhelación. Mis manos placenteramente juegan y acarician su suave cabello y nuca. Gimo cuando él muerde mí labio inferior provocando que mis piernas se vuelvan unas gelatinas. Siento un cosquilleo en todo el cuerpo, que solo puedo representar como placer, un placer de poder estar besándolo. ÉL coloca sus manos a cada lado de mi rostro y vuelve este beso exquisito y necesitado más profundo, explorando cada rincón de mi boca como yo de la suya. Nos separamos unos segundos para tomar aire y volvemos a unir nuestros labios de manera exigente y demandante. Poco a poco el va bajando la intensidad del beso hasta que lo vuelve dulce y delicado haciendo que mí cuerpo se derrita por dicha acción. Se aleja un poco y suspira, para luego darme un corto beso húmedo sobre mis labios. Une nuestras frentes y los dos tratamos de controlar nuestra respiración. Acaricio con dulzura su mejilla, mientras él desliza sus dedos de arriba abajo sobre mí espalda, provocando que mí cuerpo vibre ante esa sensación. Abro mis ojos y los del todavía están cerrados y sin importar doy un corto beso sobre sus labios. ÉL se separa de manera brusca manteniendo los ojos cerrados y negando con la cabeza de manera muy rápida, para decir las palabras hirientes que atraviesan mi pobre corazón.
—Lo siento, no puedo. Son mis reglas—Dice con voz ronca y sin abrir todavía los ojos que tanto me gustan.
Work type Literary: Other
Tags pasión y sorpresas, misterio, decepción, romance, amor
-------------------------
Registry info in Safe Creative
Identifier 1505034007708
Entry date May 3, 2015, 10:54 PM UTC
License All rights reserved
-------------------------
Copyright registered declarations
Author. Holder la estamos creando juntas. Date May 3, 2015.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1505034007708-mar-azul-peces-violetas