De nuevo, os traigo unas fotos de Iñígo, el último bebé que mi lente ha podido retratar. Acudí de nuevo a su casa para terminar una sesión, que tuve que repartir en dos sesiones ya que el pobre Iñigo se puso algo malito y no pudo aguantar una sesión entera. Ahora después de quince días sin verle, pude comprobar que ha crecido y que ahora por el contrario que la primera vez que nos vimos, no paraba de mirarme y quedarse fijo ante la cámara. De hecho estaba tan tranquilo, que se quedó dormidito tr
Related to
Related to
Related to
Related to
Related to
Related to
Related to