La princesa Anabel vive aburrida y muy triste en el palacio, demasiado protegida por sus padres. Un día decide abandonarlo y jugar con unos niños en el río, pero se pierde. Va encontrando diferentes amigos por el camino que la ayudan y a los que ayuda. Cuando vuelve al palacio un malvado Duque pretende hacerse nombrar heredero al trono debido a la desaparición de Anabel.