Hacía tiempo que quería contaros algo curioso: me ha crecido un bar en la mesilla de noche.
Lo cierto es que es fantástico, si no consigo dormir me tomo un anís y veo el espectáculo... a veces ponen blues, otras veces charanga... siempre muy sensual, la cantante tiene unos grandes ojos...
Y cuando acaban puedo ir a charlar con los artistas tras el telón, son gente muy sencilla:
¿No os gustaría tener uno?