Frank esperaba en la comisaria con inquietud mientras el agente introducía los datos en el ordenador.
—Repítame el nombre otra vez, por favor. —Kelly Sullivan. Los dedos teclearon de nuevo aquellas letras. El agente negó con la cabeza.
—¿Está seguro de que ese es su nombre? —Completamente —respondió frunciendo el cejo extrañado.
—Ehm... Señor Evans... —inquirió anotando algo en su informe e instantes después alzó la vista para observar detenidamente