David Mis pulmones arden. Mi corazón va a cien. Sigo corriendo aun así. Giro a la izquierda. Veo una biblioteca y una parada de autobús con una chica esperando. Sigo corriendo y llego a la parada del autobús. La chica me mira sorprendida. No tengo tiempo. -¿Me harías un favor? – No espero a que responda – Necesito que despistes a las chicas – y seguido me escondo en una portería detrás de