Aquellos chopos verdinegros ocultaron un día nuestro amor, la hojarasca gritaba bajo nuestros cuerpos que se apretaban volando como aspas de molino bajo el azul cielo y su padre sol. Sus copas alargadas velaban el desatino de tardes encajadas entre besos incompletos, la música de mil pájaros soñadores se refugiaba [...]