Di todo aquello que jamás has dicho. Escríbelo en un papel que tires en cualquier esquina del mundo. Grita en silencio todo aquello que te molesta. Llora contra tu almohada lágrimas secas. Cuéntale tu rabia, tus penas y miedos a la eterna noche.
Lo siento; yo no callaré en la penumbra palabras que iluminan como rayos.