Todos los días ocurren muchas cosas, garra misteriosa de este enigma, donde la casa tiene miedo de caer y la noche de que no llegue el día...
Mientras febrero se quita la camisa
No sé si esa piel es conocida
de mi sangre.
Si ese trozo de angustia
estuvo una vez en mi zapato.
No sé si ese dolor es parecido
al que me habita,
el que sobrecoge mi vientre
y domestica mi alma.
Si aquella rama erguida
que mira al cielo báltico
es la ilusión de mi gen ancestral,
del que ya no queda ras
All rights reserved