Mi sibila o mi musa.
¡No sé... si es mi sibila!
la que me arrastra a ver
lo oculto de esta vida,
para beberlo y morder
vomitarlo y vencer
por mi fuego y sed.
Aun, siendo vencida...
mi carne de mujer.
¡No se... si es mi musa, no sé!...
la que me porta a la deriva
para morir y nacer,
viendo mi pulpa exprimida
cuando quiero, el día tejer.
Aun, viendo mi savia consumida
sobre el lomo de mi corcel.
¡No sé... si es mi sibila!
la que adivina, mi amanecer
con la luz prístina
con sus guirnaldas y mecer.
¡No sé... si es mi musa el juez!
el que mi afán derriba
para de nuevo florecer.
Carmen Silza
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