AGUA CON SAL
Voy mendigando las calles.
Voy suplicando el perdón.
Busco gente que me hable
y me diga quién soy yo.
Me he perdido en el invierno
de esta oscura gran ciudad.
Esta vida es un infierno.
¡Ya no hay humanidad!
Un número soy tan sólo.
Ya no tengo identidad.
Soy un granito de arena
que se está comiendo el mar.
¿Quién me dará una alegría?
¿Quién... una oportunidad?
¿Qué ha sido de mi familia?
Mis amigos... ¿dónde están?
Las lágrimas de mis ojos
delatan mi soledad.
Pero no os preocupéis, mis amigos.
Sólo son... ¡agua con sal!
José Ramón Félix de la Rosa
De mi libro "De flores y espinas nace la poesía (amores y desamores)"
JR Félix de la Rosa
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