Me tiemblan las manos y siento un agujero negro en el estómago. No estoy nervioso, no, o sí, sí, quizás sí. La puerta… pero debo hacerlo, me está esperando. No, no quiero. Va, hazlo. ¡Qué frío está el pomo joder!
Hace ya un rato de los disparos en la calle, pero tengo miedo, yo siempre he tenido un sexto sentido para estas cosas y… Pobrecita esa niña, está aterrorizada. Voy a darle la mano a ver si consigo tranquilizarla.
Todos me miran fijamente, no me extraña, con el crujir de ésta puta puer
All rights reserved