LA NOCHE EN LA QUE EL MUNDO DESAPARECIÓ Alterna la lucidez del Paraíso Con la noche profunda, plena de terrores. Goethe La noche profunda y eterna, siempre eterna... Acabo de llegar a lo que parece un pequeño pueblo, pero todo permanece igual, sea cual sea mi destino invariablemente me acompañan el silencio y la oscuridad. A pesar de que algunas luces artificiales resplandecen, sin ningún control y sin ninguna explicación, el resto del mundo está envuelto en unas profundas y desesperantes tinieb
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