En 1824 el Rey Fernando VII, decreta que las compañías de granaderos de los regimientos de Milicias Provinciales, se reunan en dos regimientos que formarán la Brigada de Granaderos Provinciales de la Guardia Real de Infantería. Al estallar la Primera Guerra Carlista se mantienen, como el resto del ejército, fieles a la regente Dª. María Cristina y a la Reina, de tres años de edad, Isabel II.
Creative Commons Attribution Non-Commercial Share Alike 3.0