NOCTURNO
Desde una viga del techo la observaba durante el día, oculto entre las sombras bajo el tejado del viejo caserón. De noche, cuando ella dormía, descendía sigilosamente, se acercaba a la cama e inspiraba su tenue olor a flores, desde los pies hasta el cuello. El cuello… Apartaba el pelo, clavaba sus colmillos y sorbía, saboreando el sabor fresco de su sangre. Sólo un momento, lo máximo para que ella no sintiera más que un leve cansancio a la mañana. Anuncios Comparte esto: Twitter Facebo
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