Todas las mañanas, a eso de las 6, un niño del vecindario hace música.. Sé que ya no me volveré a dormir. Oscuridad, frío, vértigo. Progresivamente, se enciende la vida. Una a una, luz en las ventanas indiscretas. Negro, intenso, se desliza el café. Otra vez la música. Aromas, imágenes, recuerdos como de cine Exín.
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