Cuando un amor verdadero se apodera de un corazón, no hay fuerza ni magia en el mundo capaz de arrancarlo. Tan sólo se puede invocar al olvido. Pero olvidar un amor verdadero es tarea digna de los más valerosos héroes, y aunque dicen que el tiempo sana todas las heridas, siempre queda al menos una cicatriz.
La joven y dulce Sasha lo estaba descubriendo, pues su amor se acababa de marchar a la guerra para enfrentarse al mal y sabía que jamás regresaría. Sasha se repetía estos versos una y otra v
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