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14189 results found for tag:"illustration".
2409109375626
levitae temporis
09/10/2024
Antonio Guerra Alvarez
TIC)… Tenía que tener paciencia, lo sabía. Sabía que acomodar la respiración, el latido de tu corazón, las idas y venidas de su alma a la levedad del tiempo, a la cadencia de sus nuevas horas, no sería fácil y habría de hacer renuncias conscientes. Sabía que el tiempo, pausadamente, se iría acomodando a su nuevo presente y, ella, al sosiego de los instantes en compañía. Una compañía que voluntariamente ansiaba alejarse de lo líquido y que le proporcionaba el substrato en el que hacer crecer su capacidad para identificar estados de animo por los que atravesaría al sobrepasar los infinitos puntos críticos que encontraría en el camino. Era el tiempo de las promesas, de las responsabilidades, de los sueños concretos, de la sensatez. De abominar de quienes pretenden habitar presentes racionalizados, sin sentido y limitados que fagocitan cruelmente la emoción y los afectos. … (TAC)
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2409109375619
verbum penetrat lapidem
09/10/2024
Antonio Guerra Alvarez
Sabía que era el arma más poderosa que nunca poseyó. La única que era capaz de atravesar la piedra compacta con la que habían sido creadas las almas de color pardo. El único faro de litoral que poseía una luz capaz de traspasar las nieblas más cerradas. La palabra era el bálsamo que sanaba sus heridas más profundas, la argamasa con la que construía castillos en el aire, los mismos que después cubría con la arena más fina sólo por el placer de reconquistarlos más tarde, el pentagrama sobre el que transcribir la melodía susurrada del viento al mover las hojas de un árbol o el murmullo del río que tararea insistente su banda sonora vital. Era la palabra su única posibilidad de crear, de transformar, de amar, de sentir la realidad amarga y dulce, la única manera de ser emoción y no carne. Por eso escribía. Insistentemente.
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2409109375589
ex fine et initis
09/10/2024
Antonio Guerra Alvarez
Era el final del verano el momento en el que el cielo se teñía de color violeta y naranja. Los únicos colores con los que su alma era capaz de filtrar la melancolía de las últimas horas de agosto que remoloneaban resistiéndose a oscurecer. Eran colores que, casi imperceptiblemente, conseguían que todos sus recuerdos de luz, de color, de risas, de piel se fuesen acomodando en su memoria mientras que su alma le susurraba despedidas suaves. Era entonces cuando la vida se le antojaba un instante suspendido entre el adiós y la bienvenida. Septiembre era, para ella, el lugar donde cobraba sentido el aroma a libro nuevo, a cuaderno de caligrafía, a goma de borrar. Era el tiempo del sonido de pasos apresurados por pasillos que hasta ahora habían guardado silencio. Septiembre era el espacio para el reencuentro, para el propósito de la enmienda, para las nuevas promesas. La vuelta a la escuela le provocaba el miedo que siempre tuvo a emborronar la primera página de un nuevo capítulo que siempre espera ser escrito.
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2408269221996
mortiferum procella
08/26/2024
Antonio Guerra Alvarez
Su memoria era el texto que había vencido sus propias y limitantes circunstancias y que construía relatos que se abrían otras posibilidades narrativas. Historias que se proyectaban más allá de su particular narrativa vital. Crónicas de un alma que, con versos, buscaba sin descanso habitar las almas de quienes hubieran escapado a los vórtices de la pléyade de tormentas letales que le atraparon. Esas que siempre sucedieron dentro de un vaso de agua. Al llegar a tierra firme, se sintió a salvo, entre dos vidas, y fue entonces cuando se prometió a sí mismo que, a partir de entonces, la esperanza le acompañaría para siempre saltando entre vida y vida de las que le quedaran por recorrer. Se prometió que jamás temería a ninguna tormenta, salvo a las que hubiese provocado su corazón.
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2408269221958
Fracti promissa
08/26/2024
Antonio Guerra Alvarez
Fue la promesa incumplida, el compromiso roto, el perjurio enmascarado con seda, la voluntad contravenida. Fue la ausencia eternizada, la presencia doliente, el frío en pleno agosto, la herida abierta. Fue el dolor más hiriente, el desgarro sin sutura posible, la vida sin tiempo, el amanecer sin esperanza. Fue la oscuridad sobrevenida, lo fue para siempre. Sin duda, su noche más oscura. La vigilia en la que una materialidad insomne generaba espacios unidimensionales en los que aún podía respirar con dificultad el aire viciado. Fue la noche, desde entonces, el único lugar en el que era capaz de mantenerse torpemente con un hilo de vida. A pesar de todo, sabía que volvería a amanecer en plenitud
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2408219176215
indelebles memoriae
08/21/2024
Antonio Guerra Alvarez
Sintió la calma que siempre le envolvía al saberse a salvo. Sintió que la memoria le había conducido de nuevo al único lugar donde no pasaba el tiempo. Sintió que volvía a escuchar el único susurro que siempre fue capaz de atravesar de los muros de cualquiera de las cárceles en las que había cumplido condena. Sintió, otra vez, la caricia que siempre cerró todas sus heridas. Sintió que le rodeaba el olor inmarcesible del amor incondicional. Abrió los ojos y miró a su madre.
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2408219176192
Sonia prehenderat
08/21/2024
Antonio Guerra Alvarez
Con frecuencia, su mente se abrazaba a la la fantasía como quien se agarra a una tabla de salvación. Era su forma de dejar pasar el tiempo sin orden racional en el terreno de las realidades, en el lugar en el que las verdades siempre estaban escritas en minúscula, en aquel infierno de lo igual. Le gustaba crear mundos transferibles en los que los que ser posible más allá de su propia fantasía fecundada y las especulaciones del alma que, en ese espacio, se hacían cómplices para contribuir a la creación de su propia subjetividad extasiada. Sólo en esos espacios era capaz de descomprimir la realidad inmisericorde con la que, con frecuencia, se revestían sus presentes. Era entonces cuando dejaba en libertad sus sentidos y se permitía sentir en plenitud, sin barreras ni límites, sin mandamientos ni culpas, generando historias que se exiliaban de lo físico, que abominaban de lo real. Entonces, la vida abstraída de lo objetivo le invitaba a seguir respirando.
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2408219176161
excitantes victoriarum
08/21/2024
Antonio Guerra Alvarez
En una ocasión, cuando intentaba mantenerse a flote en el vórtice de de una de aquellas tormentas profetizadas, se sintió, una vez más, vulnerable. Supo que no tenía ninguna defensa en medio de aquel océano en el que se había adentrado con el único soporte de sus frágiles emociones y sintió entonces la desprotección de quien está a merced de los destinos que se suceden sin orden ni concierto, de las esperanzas que se solapan como lo hacen las olas cuando hay mar de fondo. Iba y venía mecida por la mar, sin orden ni cadencia, sin que le diese tiempo a respirar entre las crestas de uno y otro maretazo, sin que su espuma le permitiera advertir los bajos arenosos que podrían hacerle encallar, sin reparar en los arrecifes que protegían alguno de sus sueños a punto de ser materializados. Muchas veces sintió miedo. Un miedo que siempre desaparecía al volver a lucir el sol. A pesar de todo, creyó que el viaje merecía la pena.
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2408219176154
quasitae resonare
08/21/2024
Antonio Guerra Alvarez
Había sido la banda sonora de sus días más felices. Por eso, su alma siempre acudía a aquella música en los momentos de tempestad en los que presentía próxima la zozobra. Eran notas lentas y cadenciosas, con una sonoridad tan organizada y coherente que provocaba que su corazón latiese acompasadamente al sonido del retumbo provocado por cada una de las llegadas de una ola y por cada uno de los arrullos de la resaca. Una música con la que conseguía envolverse de nuevo con el manto protector que le proporcionaba habitar un presente absoluto y efímero, abstraído de pasados y futuros; una realidad sin rosa de los vientos que nacía y moría en cada uno de los instantes que vivía. Su mente, entonces, creaba imágenes que, como fuegos fatuos, provocaban sueños vívidos en los que todo tenía sentido.
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2408219176130
Federico 2024
08/21/2024
Antonio Guerra Alvarez
Las estrellas fueron testigos de su partida mientras el viento barría los campos de Viznar y rebotaba en la roca roja de aquel barranco maldito en el que dieron muerte al poeta de las almas heridas. La luna, que le acompañó en aquel adiós sin despedidas, fue la única oyente de los últimos versos de un alma que se elevaba alejándose de aquella tierra que tanto amó, de las pieles que le abrigaron, de las bocas que besó. Cada dieciocho de agosto busco en el viento esa voz, ese suspiro, ese lamento que resuena aún y habita en cada corazón enamorado. Federico, in memoriam.
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2408219176123
aeterni rinculi
08/21/2024
Antonio Guerra Alvarez
Desde que recibió noticias de su llegada y, a pesar de que aún no se conocían, sintió que crecía en su interior un vínculo inmarcesible. Un lazo que estrechaba sus almas como nunca antes había sentido y que las mantendría unidas “ad aeternum”. Esa fue la primera vez que tuvo la certeza de que podía enamorarse de un sueño que se materializaba. En ese momento sintió una emoción que le desbordaba el corazón, una sensación que trascendía los límites impuestos por la distancia, el espacio y el tiempo. Tuvo miedo y fue entonces cuando advirtió que su vida se abría a un futuro vicario que jamás había tenido, a un mañana que no iba más allá de los instantes que nacían y morían en cada uno de sus suspiros, en cada una de sus vigilias, en cada una de sus esperas. Sintió que todo había cambiado, que jamás volvería a ser uno. Esa fue su bendición, esa fue su tragedia. Desde entonces los amaneceres fueron distintos.
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2408129090571
l'elisir d'amore
08/12/2024
Antonio Guerra Alvarez
Lo volvió a encontrar por casualidad. Era aquel frasquito que dejó olvidado en otra vida y que los años se habían encargado de cubrirlo con la pátina del tiempo. Lo encontró cuando casi había completado el camino de vuelta, cuando había visto el envés de casi todos los horizontes que había cruzado, cuando esperaba que bajase la última marea para poder cruzar definitivamente al otro lado, allí donde las estaciones se hacían estados de ánimo. A pesar del tiempo transcurrido lo reconoció de inmediato, lo recogió y al tenerlo de nuevo entre sus manos quiso recordar el momento en el que reparó en que había dejado de llevarlo con él pero fue en vano, nunca consiguió hacerlo. Comprendió entonces que tal vez ya no importara. Volvía a casa.
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2408129090441
lacrimal libertades
08/12/2024
Antonio Guerra Alvarez
A veces, el simple aleteo de una mariposa actuaba como el único salvavidas posible, como la única posibilidad de abandonar una realidad paralela y doliente a la que fue condenado en juicio sumarísimo, como a la única forma de liberarse de las realidades inexistentes y no consentidas por las que transitó en su éxodo hacia la tierra prometida que nunca fue capaz de alcanzar. Decidió detenerse, guardar las lagrimas que aún le quedaban para que no pudiera verterlas en vano y extasiarse con el revoloteo desordenado de aquellas flores aladas que iban y venía sin orden por aquel espacio tantas veces soñado y que ahora habitaba por primera vez de una manera consciente.
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2408129090427
Urban sketcher Blas
08/12/2024
Antonio Guerra Alvarez
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2408129090403
vale in defensionem sui
08/12/2024
Antonio Guerra Alvarez
No quiso volver a brindar con un corazón de piedra y fue entonces cuando sintió que había llegado el momento de marcharse, sin despedidas, sin balizas que marcaran el camino de vuelta, sin adioses impostados, sin voluntad de regreso, en defensa propia. Permaneció un rato ensimismada mirando el desorden de la mesa que seguía manchada por el vino de su copa rota mientras escuchaba cómo se iban apagando los latidos de un pasado agónico que se negaba a desvanecerse. Sentía el frío de un ayer cubierto por la escarcha de un eterno invierno. Al volver a la realidad, lentamente se giró y comenzó a alejarse lentamente.
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2408129090380
facere posse scriber
08/12/2024
Antonio Guerra Alvarez
Solo era capaz de escribir con su viejo lápiz, con el mismo que creó su primera carta de amor, con el mismo que caligrafió su última despedida. Sólo con él era capaz de dejar que la emoción abriese de nuevo su carne muerta y la hiciera renacer. Sólo con él era capaz de hacer que sus versos más vehementes y ásperos rimaran en consonante con aquellos que eran capaces de redondear las aristas que la vida había provocado en su alma. Sólo con él, que había sobrevivido a varias vidas, era capaz de describir la emoción que sentía ante la hoja en blanco que contendría su siempre último poema. Escribía y escribía, sin orden, sin descanso, sin concierto. Escribía en defensa propia y, a la vez, como arma con la que ejecutar, en si mismo, la pena máxima. Escribía y escribía, siempre escribía.
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2408129090373
libertades y sueños
08/12/2024
Antonio Guerra Alvarez
Quiso que la libertad anidase en su interior, que cada recuerdo quedase grabado con tinta indeleble en su memoria y se expandiera hasta no dejar espacio al olvido. Por eso, evitó abandonar a su suerte ninguna de las emociones que le envolvieron en un pretérito que, a pesar de su proximidad, ahora se le antojaba remoto. Un pasado en el que nada fue imposible, en el que cada mañana era el inicio del mejor de los sueños y cada crepúsculo la antesala de un emocionante viaje de su alma insolente en el que imaginaba sin medida, sin freno y lo hacía con tanta intensidad que muchas veces conseguía desvanecer el límite de lo cierto. Era entonces cuando vagaba por la fantasía recorriendo entelequias hasta que de nuevo volvía la noche.
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2408129090342
inmarcesibilim amore
08/12/2024
Antonio Guerra Alvarez
A veces, su memoria olía a virutas de cedro, a goma de borrar, a leche en polvo y a cuadernos manoseados; sonaba a recreos ruidosos, a timbres de entrada y salida, a silencios inalterables y a pasos que provocaban la huida irremediable. Sus recuerdos evocaban un tiempo de sueños construidos bajo el deseo de libertad de un alma disconforme que busca salir a la superficie y respirar. Su corazón, que solo era capaz de latir en el exterior del discurso monocorde de los pupitres alineados, huía de los lugares en los que cada una de sus palpitaciones hubieran sido marcadas previamente. A veces, su alma era capaz de volver a mirar a aquellos ojos de los que se enamoró en silencio, aquellos que al salir del colegio le invitaban a recorrer juntos el camino de vuelta a casa. Era entonces cuando se abandonaba a la emoción de volver a vivir en aquel espacio, en aquel tiempo.
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2408129090335
imperium bonitatis
08/12/2024
Antonio Guerra Alvarez
No sabía exactamente cuando fue el momento en el que abandonó la razón como paradigma de verdad, ni cuando abrazó la emoción como única carta de navegación. Sin embargo, recordaba perfectamente cuando negó lo evidente y se abandono a lo posible, cuando abrió la puerta a los sueños que guardaba incompletos tras quedar mutilados por los heridas de una conciencia domesticada y canónica. Decidió que la cordura no sería nunca más una de sus ataduras y pensó que sería posible sobrevivir en un universo en el que muchos día amanecía a media tarde y anochecía momentos antes del crepúsculo. Fue entonces cuando dejó que el corazón gobernase su vida.
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2408129089957
Flamma animal
08/12/2024
Antonio Guerra Alvarez
Hacía mucho tiempo que había decidido no tener más luz que la que fuese capaz de producir su corazón y quiso, desde entonces, que fuese la única manera de iluminar su camino. También decidió abandonar voluntariamente la razón, lo cartesiano y lo canónico para poder abrazar la anarquía, el desorden, la duda o el desconcierto como único paradigma con el que interpretar las discordancias de los presentes fortuitos, la única forma de hacer que lo pretérito cristalizase lentamente en recuerdos que iba almacenando cuidadosamente en su memoria. Ese era el único modo de dibujar un horizonte quebrado, próximo y a la vez inalcanzable al que llegar al final de cada día. Esa luz era su única razón y la sinrazón el único motivo para escapar de si mismo.
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