Mario es un niño que vive en un orfanato porque lo encontraron en el bosque de bebé y no pudieron averiguar nada acerca de él. Su color de piel oscuro y sus anomalías en la vista lo hacen sentirse diferente. Sus compañeros se burlan de él por su forma de colorear, lo que no saben es que padece acromatopsia y no comprende qué es eso de "colorines". Asun, su tutora siempre lo defiende y le ayuda. Se siente tan infeliz que decide marcharse a buscar a sus padres. Un grupo va en su busca. Mientras está fugado, Asun informa a los otros niños del motivo de las dificultades de Mario. Se sienten avergonzados por su comportamiento. Al fin encuentran al niño, que está perdido y acobardado. Cuando llega de nuevo al orfanato, sus compañeros lo esperan, se abrazan a él y le piden disculpas. Siente tanta dicha que, a pesar de no ver otros colores que el negro, gris, blanco y sus tonalidades, disfruta viendo la cara de las demás personas cuando contemplan los colores de los árboles y de la puesta del sol. Su corazón se pinta de color felicidad.
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0