¡Mala bala,
no punzarás mis alas!
Porque camino galopas,
¡Ángel mio!,
que me dejas abandonada,
te olvidas, de que aun existo,
que soy gaviota dañada.
Esta algia mía,
que desde el centro se dispara,
condolida, la dejas sin tus alas.
¡No podrá por las malas,
porque soy, herradura de hierro
y trebol de agua!.
Me has descuidado,
¡Ángel mio!,
mi figura dejas trillada,
me martirizas con tu zumbido...
y echas al olvido...
¡Ángel mio!,
de que aun, soy afortunada...
que puedo lidiar, con este desvío.
¡Esta mala bala...
no punzara más, mis alas!.
All rights reserved