Sinopsis completa de la obra
Pitu es un joven adulto que vive en una eterna melancolía. Demasiado cansado de la convivencia con su mujer, de su trabajo en el taller de mecánica y por las pocas perspectivas que le ofrece su existencia. Vive mil y una veces el mismo día, en un matrimonio roto y distante. Un día, todo cambia de repente, primero un viejo conocido con gafas de sol le inquiere por el “asunto que llevan entre manos”, después un joven rumano con el que coincide en servicios sociales le convence para reparar el coche de su primo en una visita nocturna y sospechosa.
Tras un capítulo de flashback, revive en sueños el momento en que presenció como un coche atropelló a su hijo pequeño y a su mujer, y que marcó el fin de su matrimonio. El niño murió, la mujer sufrió un aborto y quedó muerta en vida, entre pastillas, tabaco y alcohol.
Sus conocidos rumanos le convencen para vivir una noche de fiesta, donde le llevan engañado a una discoteca y conocerá al padre de él, que le ofrece trabajo en su taller de mecánica. Y también a la hermanastra, una joven malcriada y rebelde con demasiadas ganas de jugar, su “Princesa” particular, y que empieza a despertarle una imparable química. Poco a poco se siente más atraído por ella cuando se profundiza en el abismo de la chica. Encontró a su madre ahorcada en su habitación, incapaz de soportar las infidelidades de su padre, por lo que se refugió en una máscara de rebeldía, que solo puede abrir ante el protagonista, bautizado por ella como “ojos tristes”.
Pensando demasiado en la chica, una noche se encuentra con su conocido de gafas de sol enfrente de su casa y una frase lapidaria, “tu mujer no está en casa”. En esa escena se descubre la subtrama de la historia, se trata de una operación antidroga en la que él se ha infiltrado para detener al padre de la chica, y han tenido que llevarse a su mujer para protegerla. En un nuevo flashback se presenta una escena muy dura, donde se revela que la mujer intentó suicidarse.
Su nuevo jefe, consciente de la química entre su hija y él, le pide que esté más pendiente de ella, para controlarla y alejarla de malas compañías. Muy malas compañías que se reflejan en una sucesión de escenas en las que se profundiza en el abismo de la chica y la creciente atracción que sienten ambos, aunque sigue rechazando ofrecerle lo que ella le reclama. Hasta que en una noche desbordada de sentimientos, consigue reconfortar a la chica en una escena más sentimental que sexual.
Todo parece ir bien entre ellos hasta que el hermanastro hace su jugada en una noche cargada de violencia. Su cabeza se desconecta de la realidad. Huyendo de sus nuevos fantasmas acude en busca de su mujer, pero se encuentra con la desidia de ella. Tras muchas emociones confrontadas, la mujer le confiesa que nunca le perdonó el aborto que tuvo, y la cabeza del protagonista se rompe. En una escena dura y políticamente incorrecta, intenta violarla, aunque no llega a culminarlo. Su espíritu se reencuentra con su alma y recupera la calidez perdida.
En el último tercio de la obra se llega al final de las tramas. Se culmina la detención de la banda, confiesa a la chica que jamás podrá entregarle lo que ella tanto le reclama, y se reconcilia con su mujer, embarazada tras la escena de la violación. Con esto se cierra el ciclo, y lo que empezó con un embarazo frustrado acaba con otro feliz.
Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0