Un camarera plegable, típica de los años 60-70, es uno de los varios artilugios vintage de herencia familiar que atesoro.
La conservo por varios motivos, es muy práctica a la hora de servir y quitar la mesa, te ahorra unos cuantos viajes, sirve como mesita supletoria cuando la mesa está atiborrada de cosas y no cabe ni el pan, las bebidas….y lo más importante para mi, me trae el entrañable recuerdo de mi padre, inseparable de ella en cualquier celebración familiar.
Aunque le tengo mucho cariño
All rights reserved