¿Cofres que atesoran perlas del alma? ¿Cajas fuerte sin combinación que custodian el tesoro de nuestra creatividad? ¿Cuevas en las que se refugian nuestros sentimientos más íntimos? ¿Alacena dónde guardar terrones de vida?
Puede, tal vez, es probable, quizá.
Pero... en el fondo sólo papel y tinta, perenne y a la vez mortal frente a la ira de las llamas, la humedad de la lluvia, el filo de la navaja o la desesperación de unas manos.
¿Mortal? Sí, mortal incluso aunque sobreviva al fuego, al ag
All rights reserved