Sonidos sordos mueven montañas, signos de un tiempo perdido, recuperado en un ahora, para ser voz, una sola voz de todo un pueblo.
Radiante expresión, el corazón desconoce la opresión, el sentimiento es voz de nuevo, haciéndose eco de un hoy esperanzado en un mañana.
El pasado no son ruinas, pilastras rotas y empobrecidas en el recuerdo, donde un presente dubitativo se abre paso, llenando de luz los pasos, de un mañana brillante y sereno.
La imagen está tomada de internet y desconozco quién e
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