Cuando algo bueno sucede de forma inesperada, se vive instensamente. El primer viaje que me abrió la cabeza fue: EUROPA. No se cruzaba por mi mente realizar ese viaje, pero simplemente se dio. Era algo que veía inancanzable a mis 24 años (ideas tontas que uno creee a veces). Desde ese entonces, no pude dejar de proponerme nuevos destinos. El hecho es que siempre se está a un pasaje del lugar deseado. Para abaratar costos, con mi pareja, armamos el itinerario por nuestra cuenta. Diseñamos poco a
All rights reserved