"La Botella" de la colección "Etéreos"
El narrador relata una experiencia en Valparaíso donde él y su hermana Paloma tienen un encuentro extraño con lo que creen que es un fantasma. La historia comienza con el recuerdo de una visita anterior en la que ellos, siendo niños, especulan sobre la existencia del “fantasma de la tía Carlota”. Esta figura misteriosa genera entre ellos un debate sobre fantasmas, ya que ni sus padres ni su entorno educativo les proporcionaron una visión sobrenatural del mundo.
Un día, su madre les pide ir a comprar leche, y aunque los niños se resisten, terminan aceptando. En el camino a la tienda, tienen un encuentro peculiar con una botella que, al caer, desciende lentamente en el aire, como si desafiara la gravedad. Este suceso desconcierta a los hermanos, y Paloma especula que ha sido obra de un fantasma. Esta experiencia refuerza sus creencias en lo sobrenatural, mientras que el narrador, aunque duda, no puede evitar sentirse influenciado por lo ocurrido.
La botella se convierte en un símbolo de lo inexplicable, y los hermanos evitan pasar por el lugar del incidente durante mucho tiempo, dando origen al apodo “Esquina del fantasma” para esa intersección. La historia mezcla elementos de lo cotidiano con lo fantástico, sugiriendo que lo extraño y lo sobrenatural pueden estar más cerca de lo que parece.
All rights reserved