-Puedo, tengo que poder. -
-Esto no va a ser más fuerte que yo-, me repito ni bien abro los ojos.
Quiero, quiero poder. Trato de auto- convencerme, pero sé que no es verdad, ya siento el picor previo a la parálisis. Mis dedos, mis manos, todo yo siente su falta.
Nadie dijo que sería fácil, las pocas horas que llevaba limpio ya habían despertado en mí un inquietante escalofrío que recorría mi espalda sin cesar.
Intenté despejarme, tratando de que mi mente olvide de una vez su ausencia, pero e
Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0