Este es la historia de Berenice, una joven que llega a Paris, y pronto se ve atraída por un indigente al que desde ese momento vigila y busca conocer. Un amor en la esquina no es como decir el quiosco de la esquina, o la tienda de la esquina, como si el amor se encontrase en cualquier esquina. Más bien es una metáfora de como una situación casual, una mirada en un momento oportuno, puede despertar una pasión que el tiempo solo hace multiplicar hasta el grado de no poder ser controlada. Quienes hayan leído “La esquina indiscreta”, se darán cuenta que este es un relato con gran similitud, como si fuera complementaria, pero no una segunda parte, sino la otra cara de la historia.
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