Está bien normalizado el llamar "estúpida" a una persona que demuestra poca destreza en cierta área, ignorando que existen múltiples tipos de inteligencia.
Pienso yo que, cuando Anton LaVey se refería a la estupidez como un pecado, apuntaba a este comportamiento terco, sumiso, poco crítico, narcisista, poco empático, negligente, violento y hegemonizado del ser humano. No es estúpido el que no sabe hacer una ecuación lineal, es estúpido aquél que lo juzga sin siquiera haberse preguntado sobre las condiciones que le llevaron a no poder hacerla.
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0