Sin lugar a dudas, el otoño es mi estación favorita y hoy lo trataría de otra forma, pero ya ha llovido mucho desde la publicación de este poema.
COSTUMBRE Me voy acostumbrando
a los abrazos y de pronto se vuelven emboscadas o se truecan memoria que no borran las riadas de mi llanto.
Me voy acostumbrando a la palabra y me llegan los vientos del silencio: calentura que me prende en la piel sus alfileres, sepultura donde duerme su catalepsia la lengua.
me voy acostumbrando a la esperanza y
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