La obra trata de la soledad en sentido amplio que los humanos sentimos en nuestro devenir por este mundo
LA SOLEDAD
Como tantas otras cosas en la vida, la soledad es un concepto relativo.
Hay que referirla a la edad para ver cuán inconveniente u oportuna pueda ser.
No es lo mismo estar solo a los 5 años, que estarlo a los 50, 70 ó 90.
Hay máximas relativas a la soledad...
“No es bueno que el hombre esté solo” o…
“Más vale estar solo q mal acompañado” ó “El precio de la libertad es la soledad”
Hay un dicho que hace tiempo conozco y sigo sin entender, que dice...
”La infelicilidad del hombre proviene de su incapacidad para estar solo”.
A sensu contrario se entendería que aquel que es capaz de estar solo, sin por ello lamentarse,
ya es feliz?. No creo que eso sea así.
Estar solo sin que ello te pese, es condición necesaria pero no suficiente para ser feliz.
Hay otro refrán que como el anterior raya el sofisma, que sostiene que “Debes ser feliz estando solo, para que la compañia sea una opción y no una necesidad”.
No se puede ser feliz estando solo porque choca con la Ley Natural que dice que las personas
somos seres sociales, no asociales. La Soledad es no estar conectado a tu entorno.
O habría que plantearse que es la persona naturalmente, si social ó asocial, si monógamo ó polígamo?
La soledad puede serlo física o mental, temporal o permanente, elegida u obligada, sufrida o gozada,
soportable o inaguantable, que lo es cuando no eres amigo de ti mismo y necesitas rodearte de gente y de ruido porque temes quedarte solo contigo.
En muchos casos el consuelo a la soledad podría ser una compañía pero afín o diferente?
La soledad más grande es la de aquel que no se quiere a sí mismo.
Él miedo a la soledad nos puede llevar a buscar compañia con personas distintas que no aportan
nada a nuestra vida y que nos hacen sentir infelices. En este caso hay que desprenderse de esa
persona tóxica, aunque te duela por el largo tiempo que estuvo a tu lado.
Lo cierto es que la soledad es parte del viaje de la vida.
All rights reserved