Ken avanza por la carretera en su deportivo rosa, gozando del espléndido día de primavera. La carretera, ancha y extensa, está pavimentada elegantemente en madera encerada que permite que las ruedas se deslicen con suavidad. Al acercarse a la autocaravana de su amada, Ken derrapa y hace un trompo. Abre la puerta y ella sube grácilmente. De ahí parten hacia nuevas aventuras.
Un ejército de pequeños tanques parece querer cortarles el camino. A pesar de la ventaja de tamaño, Ken recurre, como siem
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