En mi columna de esta semana en Libertad Digital, titulada “Vivir en red“, una pequeña reflexión sobre como una gran parte de mis datos ya no viven en mis ordenadores, o no sólo, sino que se han desplazado a la red, a aplicaciones diversas que me permiten acceder a ellos desde cualquier lado y que estén mucho más a salvo que cuando su conservación dependía de mis erráticos y desordenados protocolos de seguridad. Menciono cosas como Gmail, Flickr, Del.icio.us, Bloglines, el blog como repositor...
Creative Commons Attribution 3.0