Me llamo Hally Allen, tengo dieciséis años. Creo que muchos piensan que mi vida es perfecta, pero en realidad no es así. Mi problema principal es mi familia: mis padres nunca están en casa, prefieren su trabajo antes que a mí y siento a Helen, nuestra mucama y mi nana desde hace más de quince años, más cercana que mi propia madre.
Cuento con dos mejores amigas y un amigo incondicional, pero no les he contado con detalle todo esto, no sabría cómo hacerlo. Confesar que a pesar de tener todo sientes que no tienes nada es algo que suena tan absurdo y estúpido... En la actualidad, aquel que tiene dinero, lo tiene todo. Yo tengo dinero pero no es algo a lo que le vea utilidad ni le saque provecho como sé lo harían otras personas. A esto se le suma mi pésima suerte en el amor, soy un desastre en eso de sentimientos, me negaba rotundamente a involucrarme con alguien para acabar con el corazón roto, llorando y maldiciendo a esa persona de por vida. Nunca había considerado a alguien capaz de hacerme bajar la guardia a pesar de poder atraerme. Hasta que lo conocí a él.
Creative Commons Attribution-NoDerivatives 4.0