Vamos a imaginar a alguien catalán de toda la vida. De 30 años, de nombre Jordi, por supuesto, y con sus dos apellidos catalanes. Nació y vive en alguno de esos rincones de la Cataluña profunda -Vich (sic), Ripoll, Calaf.... Recibió una educación normal, esto es, basada en la hispanofobia: la última guerra civil la convocaron los españoles con la sola intención de acabar con la lengua catalana; en Madrid lo único que quieren, por pura envidia, es acabar con Cataluña; meneársela no es pecado si u
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