Doyle Hardwick, natural de Florida y de 57 años de edad, quería revisar su página de Facebook. El problema es que su esposa, Julie, no quería irse a la cama y dejarlo solo. Doyle dio cerveza a Julie con la esperanza de que le provocaría sueño, pero no surtió el efecto deseado. La mujer seguía despierta y quería sentarse al lado de Doyle mientras accedía a la red social. Ante tal emergencia, Doyle hizo lo que cualquier hombre sensato haría en su lugar: llamó al 911 y solicitó a las autoridades qu
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