Sinopsis
Tres chicas, una noche de tragedias y la notable ausencia de justicia es lo que
basta para que el hambre de venganza se una tras un mismo objetivo: El Morocho.
El Morocho pertenece al linaje de una de las familias de delincuentes más
poderosa del país, sólo busca sus propios intereses sin importar a quién le pasan por
encima para conseguirlo, él no conoce nada más que eso y seguirá con su legado a
cualquier costo, pero no sabe que se metió con las mujeres equivocadas, las escogidas
por Dios.
Ellas son La China, Natasha y Bebeta, unas mujeres totalmente desconocidas que
poco o nada tenían en común hasta que fueron atacadas por el mismo hombre y su
banda de delincuentes. Se encontraban cada una en sus vidas, transitando las calles de
una ciudad oscura, cuando cuatro hombres intempestivamente las interceptaron;
mismos hombres, distintos lugares, un sentimiento por igual: Miedo.
Eran sus carros, sus teléfonos o sus vidas; estaban indefensas, acompañadas o
solas, pero indefensas; a pesar de sus esfuerzos por luchar y que no les ocasionaran algún
daño mayor, ninguna tuvo suerte, nada saciaba las ganas de El Morocho de cumplir su
cometido y así se los hizo saber, dejó sus vidas marcadas para siempre.
Luego de testificar una por una y que la policía hiciera caso omiso a sus
declaraciones, La China decide hacerse cargo por su cuenta, y con un poco de ayuda,
consigue la ubicación de las otras dos chicas que también vivieron el horror de aquella
noche, Natasha y Bebeta, junto con todo lo necesario para atrapar al que hizo de sus
vidas un infierno. Entre persecuciones, insistencias, dolor e indecisiones, finalmente se
unen para planificar su venganza. Hacen mucho más de lo que eran capaces; entrenan,
trabajan, se organizan, lo repiten; no hay descanso, sólo existe el ferviente deseo de
acabar con quien comenzó todo, y esta vez la suerte sí está a su favor. Después de un
largo tiempo de espera, comienza la ejecución de un plan perfectamente trazado, caen
uno a uno, todo el mal se revierte. Van de enfrentamientos con armas a peleas cuerpo a
cuerpo, sin espacio para errores, la salida no es una opción, hay demasiado en juego.
Sorpresivamente ellas logran lo que parecía imposible, se convierten en “las verdugo” de
su verdugo, y ahora son las Chicas Venganza quienes tienen la última palabra… ¿O no?.
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