Ella escribió cien cartas para él, pero jamás se las hizo llegar. Un par de meses después de que ella escribiera la última carta, una caja azul con un lazo como sello, llegó a manos de él. Reconoció la pequeña caligrafía de ella en el grabado de la caja y fueron tantos los sentimientos encontrados que lo llevaron a abrir la caja que por primera vez en años, lloró.
Un amor infinito, casi devoto es el que sienten el uno por el otro y, sin embargo, esta historia no tendrá un final feliz.
Quédate junto a él a leer las cartas que ella escribió y descubran juntos lo que ella siempre sintió pero jamás se atrevió a decir.
CRÉDITOS DE PORTADA A @GCRosemary de parte del concurso de Wattysensuales
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