Nadie se molesto en avisarme que el crecer duele. Nadie nunca se molesto en decirme que la sociedad se regia bajo reglas lo suficientemente ridículas como para estar técnicamente muerto, inexistente.
En los meses anteriores viví lo que creía seria el infierno más grande de mi vida. Las personas en las que había confiado mi vida y se suponía ser mis “amigos” soportes y compañeros, los que nunca me abandonarían, fueron los que se encargaron de destruirme — A los que se supone que intento salvarles la vida—.
Y acá me encuentro varada en medio de Europa —Londres para ser mas específicos — donde se supone comenzare una nueva vida.
Solo tengo tres horas acá y ya robaron parte de mi equipaje, además de que estoy perdida. Creo que nunca llegare al campus de la universidad y si eso no sucede en las próximas horas, mi madre tendrá razones suficientes para querer acabar con la humanidad.
No, no estoy jugando, ser hija de la diosa Atenea nunca a sido sencillo, y mas cuando intentas demostrarle a tu madre que puedes vivir como un mortal, sin morir en el intento y probar que la humanidad se merece una segunda oportunidad, lo que había logrado en 3 años, fue destruido en cuestión de horas, tuve que cobrarle un par de favores a Artemisa para que limpiara el desastre sin que mi madre lo supiera.
Espero lograr demostrar que la humanidad no esta perdida, que el odio y la envidia que siente los humanos unos a otros y las acciones que causan no son lo bastante malas como para que los dioses desaten su furia sobre ellos, pero todavía no consigo un alma lo suficientemente pura como para demostrarlo.
Hace 4 años hice la cosa mas estupida de mis cortos 200 primeros años de mi vida, desafiar una diosa, y no cualquier diosa desafié a Atenea — mi madre — si, estúpido, lo se como se me ocurre desafiar a la diosa de la guerra, la hija favorita de Zeus.
Los dioses habían decidido acabar con la humanidad, comenzar todo desde cero, según ellos la razón era que los humanos estaban llenos de odio, envidia y otros malvados sentimientos los unos a los otros y además de todo, alegaban que los humanos trabajan para un bien propio, egoísmo, esa es la palabra.
Al escucharlos discutir el tema tuve la grandiosa idea de decirles que ellos también eran egoístas, que todos ellos trabajaban bajo un bien propio, en ese momento comenzó mi pesadilla.
Fui despojada de mi divinidad, si técnicamente ahora soy mortal, solo dejaron mi inmortalidad y estoy supuesta encontrar un alma que sea lo suficientemente pura como para demostrar que la humanidad merece ser salvada, era eso o declinar mi posición, cosa que mi orgullo no me dejo hacer.
Empecé con esta (creo que imposible) travesía hace exactamente 7 años. Hace 3 años en mi segundo intento pensé haber encontrado a la persona indicada, pero hace un par de semanas había demostrado no serlo, como dicen los humanos, la tercera es la vencida, que los dioses los ayuden porque este es el ultimo intento, sino lo logro yo misma me ofreceré para dictaminar su muerte.
En este ultimo intento me acompañan dos de las doncellas de mi tía Artemisa, Kim & Agatha, ellas son las encargadas de informar mi progreso y lo mas importante… informar si fallo.
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