“Congélate.
Huye de lo que quieres antes de que te obliguen y duela.
No dejes que la calidez traspase la piel. Evita construirte un hogar.
Refúgiate en el frío.”
Fuera los copos de nieve se amontonaban en las aceras, inmóviles. Esperando que alguien los rescatara de su quietud y los salvara de la monótona rutina de decorar las calles. Pero la nieve no era bonita, estaba vacía. Aunque tal vez era allí donde residía su practicidad. Yo siempre había sido nieve. Nieve que caía y evitaba derretirse. Un insignificante copo. Y ahora que había dejado de nevar, ya no sabía quién era. Miré el chelo. Hacía demasiado calor como para saberlo.
Sé Fuego” es un camino de hielo. Bonito pero resbaladizo a trozos. De esos que no puedes pisar con fuerza si no quieres que se rompan bajo la suela de tus zapatos pero que debes recorrer seguro si pretendes mantenerte en pie. Es la búsqueda de la identidad a través de la pérdida, la amistad y de aquel lugar al que siempre decidirías volver. Pero, por encima de todo, es la catarsis de una chica que dejó de tener miedo a las despedidas en el momento que aprendió a querer(se).
All rights reserved