Diciembre podría decirse que es el mes de los niños, de la ilusión e inocencia. Por eso, pienso yo, que se llenan las casas de calendarios de adviento ya sean hechos por una misma o comprados. Hasta los adultos que no tienen niños, se hacen con un calendario. Y es que es muy bonito e importante eso de volver a ser un niño, estimulas la creatividad y la imaginación entre otras cosas.
Reflexionaba el otro día sobre este tema y llegué a la conclusión que la ilusión y las ganas que ponemos los adul
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