¿Por qué no puedo llorar?
Tengo motivos, y fuertes,
para llorar sin descanso.
Mientras..., ella se divierte.
¿Qué me impide derramar
tan siquiera una lágrima?
Es eso que me recuerda
un epitafio en mi lápida:
"Quiso vivir, y murió",
o "amó sin ser amado".
¿Cuántas veces el amor
me dejó abandonado?
¿Cuántas veces he amado
y se han reído de mí?
¿Cuántas veces he llorado,
intentando ser feliz?
Pero, a pesar de todo,
hoy mis ojos ya no lloran,
porque no vale la pena
llorar por quien no le importas.
No puedo llorar, ni quiero,
porque he vivido engañado.
He vivido una mentira,
pero el cuento se ha acabado.
No me deja un buen recuerdo,
pero mejor que sea así.
Es más fácil de olvidar
... y de intentar ser feliz.
Ya no vale lamentarse.
Me engañó porque yo quise.
Hay que andar hacia delante
y olvidar los días grises.
Ya no me engañará más.
Ella es muy lista, lo sé.
Pero sé que es incapaz
de intentarlo otra vez.
Porque sabe lo que sé
y yo sé lo que ella sabe.
Adiós, que le vaya bien,
y la mentira se acabe.
“Soy mujer de un solo hombre”,
ella me decía siempre.
Y parece que esta frase
la dijera... la serpiente.
Ahora es cuando recuerdo
porqué un día la dejé.
Ella sabe que no miento.
¡Que se quede en el ayer!
J. R. Félix de la Rosa
16-19 de agosto de 2020
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