La letra muestra una herida emocional abierta, cruda y visceral. El protagonista atraviesa un desamor que lo desgarra desde dentro, mezclando rabia, obsesión y un dolor que no termina de cicatrizar. Cada verso refleja cómo la ausencia de la otra persona se convierte en un castigo constante: un veneno que vuelve, un filo que no se oxida, una marea que lo arrastra sin tregua.
La canción se mueve entre la pasión rota, el rencor y la vulnerabilidad. Hay imágenes de caída, de lucha interna y de un corazón que arde sin remedio. El “Herida de amor” del estribillo resume ese estado: una mezcla de deseo, sufrimiento y dependencia emocional que lo mantiene atrapado en una prisión que él mismo reconoce, pero de la que aún no puede escapar.
All rights reserved