Doce son las personas que él desea exterminar, doce fueron las razones que terminaron por extraerle toda la alegría que podía llevar. Él no es normal y no lo volverá a ser jamás.
Sus padres, hermanos y amigos están muertos por su culpa. En realidad era él a quien querían, pero su habilidad de sacárselos de encima fue tan grande como la cantidad de atacantes.
El teléfono había sonado la mañana en que Valentino recibió su amenaza número mil, sin embargo él lo ignoró por completo y consecuencia de eso fue que dos horas después Nicolás, su último amigo vivo, apareciera en los noticieros como una víctima más de los crímenes que lo acorralaban.
Al final de cuentas la cárcel no puede ser tan fea en comparación a las huidas constantes; eso sin contar que el dinero escasea con el transcurrir de los días. Así que ¿Por qué no vengar la sangre inocente que fue derramada? Tal vez no es buena idea, pero en Valentino ya es una decisión.
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