Ya va para un año que me hice catalán. Lo decidí una tarde, mientras merendaba una crema catalana. Me sentí tan catalán en aquel momento... Así es que a la mañana siguiente, cuando me levanté de la cama ya era un catalán más. Me duché y, como cada día, me fui a desayunar al bar de Paco. "Ponme un café con leche y dos porritas". Me pareció que Paco me trataba distinto: claro, como ahora era catalán... Un catalán en tierra extraña.
Sólo una vez en mi vida he estado en mi patria. Hace bien poco, e
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