Él, que no pensaba enamorarse, quedó enamorado y, posteriormente, destrozado por la chica a la que tanto amó.
Él, que nunca pensó componer música triste, ahora componía las melodías más tristes que salían de su corazón.
Él, que nunca pidió amar a nadie, se enamoró perdidamente de esa mujer.
Él, que nunca quiso sufrir, acabó por querer terminar con su propia vida.
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