Hay veces que, por las mañanas, uno se levanta con el pie izquierdo y lo ve todo negro, negrísimo.
Son de esos días que hasta parece que el tiempo se pone de acuerdo con tu ánimo y también amanece un día triste, gris y lluvioso.
¿Qué podemos hacer ante momentos así?
Normalmente, mi medicina frente a estos supuestos ratos de bajón, que afortunadamente no suelen ser ni muchos, ni habituales, más bien esporádicos, es pensar en positivo. Buscar algo que el día anterior me hiciera sonreír. Sólo c
Creative Commons Attribution Non-commercial No Derivatives 3.0