Educamos para que nuestros pequeños aprendan a valerse solos en la vida, les enseñamos como deben hablar, comer, leer… les inculcamos valores y modales, pero y la felicidad, ¿les enseñamos a ser felices? Indiscutiblemente queremos que sean felices, pero ¿les educamos para ello?
Enseñar a ser feliz no es una tarea fácil, pero una educación basada en valores ambientales ayuda a conseguirlo. Gracias a la educación ambiental les enseñamos (y los adultos aprendemos) a:
• Priorizar y replantear las
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